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26/10/2026

Participación ciudadana y AuzoEkin: entre el discurso y la realidad

Cuando Bruselas está más cerca que Amarotz o Berazubi
Participación ciudadana y AuzoEkin: entre el discurso y la realidad

La participación ciudadana es fundamental para construir una democracia más cercana y profunda. Permite conocer las necesidades de vecinos y vecinas y trabajar conjuntamente para mejorar nuestros barrios. Es un principio rector que EAJ-PNV comparte plenamente y que, siempre que ha tenido la responsabilidad de gobernar en Tolosa, ha procurado trasladar a sus políticas. Con margen de mejora, como cualquier iniciativa, pero con la voluntad de escuchar, dialogar y dar respuesta a las necesidades de las y los tolosarras.

A lo largo de toda la legislatura hemos sido críticos con el proyecto AuzoEkin; así lo hemos manifestado en las distintas comisiones y sesiones plenarias en las que hemos debatido sobre este programa. No habríamos publicado esta nota de prensa si el alcalde de Tolosa no hubiera aprovechado su reciente visita a Bruselas para defender AuzoEkin, y a la vez, cuestionar las posiciones de la oposición municipal al respecto.

Al comienzo de la legislatura, EH Bildu decidió romper con una forma de trabajar que se había ido consolidando durante años. El Ayuntamiento mantenía una interlocución habitual con las diferentes asociaciones vecinales, a través de reuniones periódicas presenciales en las que se hacía seguimiento de sus demandas, se abordaban cuestiones pendientes y se identificaban nuevas necesidades. También se rompió con una dinámica de presupuestos participativos que, poco a poco, se había integrado en el proceso anual de elaboración de las cuentas municipales, reservando determinadas partidas para que fueran definidas mediante procesos de participación ciudadana.

EH Bildu optó por sustituir una dinámica que funcionaba —aunque, por supuesto, fuera susceptible de mejora— por una nueva metodología que pretendía transformar de raíz la participación ciudadana en los barrios de Tolosa. Los resultados de AuzoEkin invitan a cuestionar la distancia entre sus planteamientos teóricos y su aplicación práctica.

Frente a las expectativas generadas, el programa no ha logrado consolidar, como ya anticipamos, una dinámica de participación que responda adecuadamente a las necesidades de los barrios. Todo ello, además, ha supuesto un incremento sustancial en el gasto público, tanto por el refuerzo de la estructura municipal del área de participación ciudadana como por la contratación de empresas de consultoría para dinamizar estos procesos.

Hoy existe en Tolosa una diferencia preocupante entre el discurso del Gobierno municipal de EH Bildu y la realidad que trasladan algunas asociaciones vecinales. No se trata únicamente de nuestra valoración como oposición: son las propias asociaciones las que han expresado públicamente sus opiniones. Queremos hacernos eco de sus testimonios porque entendemos que merecen ser escuchados.

El caso de Amarotz es especialmente significativo. Su asociación vecinal ha trabajado durante medio siglo para mejorar el barrio, impulsar proyectos y fomentar la colaboración entre sus habitantes. Pese a esta larga trayectoria, la Comisión de Urbanismo de Amarotz ha terminado disolviéndose por la falta de reuniones, información y respuestas por parte de los actuales responsables municipales. Así lo recoge la propia asociación en el número 156 de su revista vecinal, publicado en junio de 2026: «El programa AuzoEkin no responde a las necesidades reales del barrio. Aunque pretende fomentar la participación y fortalecer la comunidad, no ha conseguido mantener la agilidad de la comunicación anterior ni desarrollar proyectos concretos en Amarotz».

La situación de Berazubi refleja problemas similares. Según las declaraciones de representantes de su asociación vecinal, recogidas por distintos medios de comunicación el 1 de octubre de 2026, la interlocución con el actual Gobierno municipal de EH Bildu resulta claramente insuficiente: una única reunión con el alcalde en toda la legislatura y, ante sus demandas y solicitudes, silencio o ausencia de respuesta.

Esta realidad contrasta con el discurso del alcalde de Tolosa en Bruselas, quien defendió con entusiasmo la dinámica de AuzoEkin durante unas jornadas sobre gobernanza local y participación ciudadana celebradas recientemente en el Parlamento Europeo. Allí destacó la importancia de empoderar a la ciudadanía, fortalecer la identidad comunitaria y promover la toma de decisiones compartida entre la Administración y los vecinos y vecinas.

Compartimos esos objetivos, por supuesto. Precisamente por ello, consideramos necesario señalar las carencias que presenta AuzoEkin en su aplicación práctica. Porque la participación ciudadana no pasa por unas jornadas institucionales en Bruselas: empieza en los barrios, en la capacidad de responder a una solicitud de reunión, contestar un correo electrónico, devolver una llamada, cumplir los compromisos adquiridos, convocar reuniones de seguimiento y explicar por qué determinadas propuestas pueden llevarse a cabo y otras no.

Cuando estas cuestiones básicas no se atienden adecuadamente, el resultado es el desgaste de quienes dedican voluntariamente su tiempo y esfuerzo a las asociaciones vecinales. Si sus iniciativas no reciben respuesta y su trabajo no se traduce en avances concretos, corremos el riesgo de desmotivar a las personas más comprometidas con sus barrios. Y eso no solo perjudica a las asociaciones: también debilita al conjunto del municipio y al tejido comunitario, que pierde una parte fundamental de su capacidad de colaboración y participación.

Por todo ello, y ante la falta de receptividad que venimos encontrando como electos y electas jeltzales en el Ayuntamiento de Tolosa, pedimos al Gobierno municipal de EH Bildu que escuche las llamadas de atención de Amarotz y Berazubi, ya que las nuestras no parece vayan a ser atendidas.

Amarotz y Berazubi deberían estar más cerca que Bruselas.

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