• 28 ABR 17

    Cristina Iglesias realizará una intervención artística en la Casa del Faro de la Isla de Santa Clara

    La escultora donostiarra quiere donar a la ciudad una intervención en la Casa del Faro de la Isla de Santa Clara, convirtiéndola en una fuente interior que recree el fondo de la bahía

    Cristina Iglesias ha comenzado los trabajos preliminares que concluirán en la creación de una intervención artística en la Casa del Faro de la Isla de Santa Clara. La escultora donostiarra ha anunciado su intención y voluntad de donar dicha obra a su ciudad natal, que se localizará de forma permanente en el edificio del faro de la isla.

    Cristina Iglesias ha anunciado esta idea junto con el alcalde de Donostia / San Sebastián, Eneko Goia, quien se ha mostrado “entusiasmado” con el proyecto y ha manifestado la voluntad del Consistorio de trabajar para que sea una realidad tan pronto como sea posible.

    El origen de este proyecto está en la ceremonia de concesión del Tambor de Oro a la artista donostiarra. Fue en enero de 2016, cuando el alcalde de la ciudad manifestó su deseo y su compromiso para lograr que la prestigiosa escultora, que cuenta con un amplio reconocimiento internacional, pudiera realizar una intervención artística en su ciudad. En sintonía con esta propuesta, la propia Cristina Iglesias expresó su voluntad y deseo de trabajar en una obra para la ciudad en la que nació y creció.

    Lugar emblemático

    La idea de intervenir en la casa del faro de la isla ha surgido de una reflexión de la artista para reconstruir un lugar emblemático a través de una escultura o instalación artística. Dentro de esta reflexión, Cristina Iglesias escogió la isla como lugar idóneo, por la relación de este emplazamiento con la conservación de la naturaleza y el agua, como ha realizado la artista en diferentes trabajos a lo largo de su carrera.

    La Casa del Faro, cuya utilización y gestión ha sido ofrecida por la Autoridad Portuaria de Pasaia al Ayuntamiento de Donostia, se convertirá, -según la idea en la que trabaja Iglesias-, en una escultura pública: una fuente interior que recree de forma figurada el fondo de la Bahía de la Concha y que refleje los cambios que las mareas producen.

    La intención de la escultora es que, mediante esta intervención, se ponga en valor un espacio público de la ciudad, en un interior controlado y con un impacto mínimo en el exterior. Además, se ofrecerá una perspectiva de la urbe diferente para que los visitantes, tanto locales como foráneos, puedan descubrir un punto de vista desconocido para gran parte de ellos. Evocará además la idea del arte como refugio, según palabras de la propia escultora.

    Una de las características que definirán la futura intervención artística es que la obra no transformará el entorno de la Casa del Faro. No alterará el paisaje, sino que supondrá su renovación, al tiempo que creará un punto de interés que incrementará su valor y potencial como nueva referencia. Será, además, una obra sostenible, que dialogará con la naturaleza con un costo de mantenimiento asumible.

    El lugar se enriquecerá con un espacio de reflexión, de discusión y de investigación, sobre temas relacionados con el agua, la energía, la naturaleza y, por supuesto, el mar. Ello permitirá posicionar esta obra en conexión con otras piezas de la artista donostiarra (como las Estancias Sumergidas en el Mar de Cortés, en Baja California) y con instituciones relacionadas con la conservación de los mares. Colaboradores locales

    La intervención requerirá de un trabajo en el interior del edificio del faro. Para ello, la escultora ha manifestado su voluntad de trabajar con arquitectos e ingenieros locales, así como con expertos que aporten su conocimiento de la flora y fauna de la bahía donostiarra y los ritmos de las mareas.

    Junto a ello, se contará también con la colaboración del Aquarium donostiarra. Así, en el desarrollo del proyecto se estudiará la posibilidad de que en sus instalaciones se pueda ubicar alguna referencia visual de la obra para aquellos meses en los que la instalación original no pueda ser visitada.

    Así mismo, se buscará el apoyo, a través de esponsorizaciones, de industrias interesadas en los temas que esta intervención propone.

    El mejor legado de la Capitalidad Cultural

    El alcalde de la ciudad, Eneko Goia, ha manifestado su “entusiasmo” con el proyecto de Cristina Iglesias, con el que se siente “plenamente identificado e involucrado”, y ha mostrado la voluntad del Ayuntamiento de “poner todo por su parte” para que la creación sea una realidad en un plazo de tiempo razonable.

    “Se trata de una creación de una artista donostiarra contemporánea, que tiene obra permanente en las principales ciudades del mundo y que no tenía una creacion en su propia ciudad. Se trata de una deuda que había que saldar. Por ello, nos vamos a empeñar para que sea posible”, ha indicado Goia.

    El alcalde ha puesto de manifiesto, además, que el origen de este proyecto se sitúa en el marco de la Capitalidad Cultural Europea de 2016, “uno de cuyos símbolos era, precisamente, el de los faros”. “Cuando se materialice, este será uno de los legados más inspiradores y de mayor valor que la Capitalidad deje en Donostia”, ha subrayado.

    Goia ha agradecido la voluntad de la escultora de donar la obra a la ciudad, “que supondrá que el patrimonio cultural, artístico y paisajístico de Donostia suba muchos enteros” situando a la ciudad “nuevamente en el mapa de la escultura internacional”. Así, el Ayuntamiento asumirá el costo de la intervención arquitectónica en la Casa del Faro y el monto correspondiente exclusivamente al costo de producción de la obra escultórica.

    El alcalde ha reseñado que la idea de Iglesias “restaura un lugar, crea una nueva experiencia, enfatiza un espacio, y ofrece una nueva perspectiva que la mayoria de la gente no disfruta”. Así mismo ha destacado la sintonía existente entre todas las partes involucradas en este proyecto para que llegue a buen puerto.