• 24 MAY 16

    El edificio Pescadería de Donostia albergará el mercado tradicional de la Bretxa

    El nuevo concesionario de la Bretxa y el Ayuntamiento desarrollan un proyecto para que el mercado de producto local se sitúe en las plantas menos uno, cero y primera. El nuevo edificio incluye el centro de salud de la Parte Vieja y un espacio polideportivo

    El Ayuntamiento y la nueva empresa concesionaria del mercado de la Bretxa trabajan conjuntamente en un proyecto que como principal novedad contempla albergar el mercado tradicional de la Bretxa en el edificio de  Pescadería, lo que permitirá potenciar el comercio y el producto local asociado a la actividad propia del mercado. La nueva configuración de los espacios del edificio contempla incluir además una zona polideportiva pública de uso ciudadano, así como el centro de salud de la Parte Vieja y del Centro, que se está desarrollando de forma conjunta con el Departamento de Salud del Gobierno Vasco.

    El Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián trabaja desde hace semanas en la redefinición de los espacios del edificio de Pescadería con un doble objetivo: por un lado, dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos de la Parte Vieja y del Centro, utilizando parte de la superficie de este emblemático edificio para usos deportivos y para alojar el nuevo centro de salud; y, por otro, para dar un impulso a una actividad central y arraigada en la ciudad como es la del mercado tradicional.

    En este contexto, la titularidad de la concesión del mercado tradicional de la Bretxa ha cambiado de manos, pasando a la empresa Baika (Abastos de Gestión, S.L), que trabaja ya en un proyecto para impulsar el mercado tradicional de producto local.

    El Consistorio donostiarra está desarrollando juntamente con la nueva concesionaria una propuesta para redistribuir los actuales espacios, que pasa por alojar en el edificio de Pescadería los puestos del mercado tradicional, que a día de hoy permanecen en el piso soterrado del complejo comercial de La Bretxa. Este proyecto tiene el objetivo de reordenar los usos y espacios del nuevo edificio de Pescadería sobre tres pilares: el servicio de ambulatorio y otros servicios sanitarios complementarios para los vecinos de la Parte Vieja y del Centro; la inclusión de un espacio de usos deportivos; y la potenciación del mercado tradicional.

    Diferentes espacios en cuatro plantas

    Así, la propuesta sobre la que trabaja el Ayuntamiento cuenta ya con una distribución de espacios sobre plano, y contempla que las actividades del mercado ocupen las plantas menos uno, cero y primera, mientras que las instalaciones del centro de salud ocuparán las plantas del nivel de calle, primera y segunda. La pista polideportiva, por último, se ubicará en la segunda planta del edificio.

    El proyecto, que áun está en fase de ajustes y definición, prevé la siguiente distribución: en la planta menos uno de Pescadería se ubicarían los puestos del mercado de pescado, ocupando una superficie de 787 metros cuadrados.

    En la planta cero (en el nivel de la calle) se ubicará el núcleo central  del mercado tradicional con los puestos de compraventa de productos, que ocuparán una superficie de 1.500 metros cuadrados. Junto a ello, se destinarán 225 metros cuadrados para los servicios de salud, y otros 210 metros cuadrados para usos logísticos de abastecimiento.

    Los accesos a los diferentes espacios se contemplan en este nivel del edificio, a ras de calle. El Centro de Salud y el equipamiento deportivo tendrán su entrada principal por la calle Aldamar, mientras que el acceso al mercado se producirá por una doble entrada, desde la plaza de la Bretxa y desde la cara opuesta del edificio, en la calle Iñigo.

    La primera planta del edificio quedará dividida en dos mitades de similar extensión. Se destinarán mil metros cuadrados para el mercado tradicional y 980 metros cuadrados para el ambulatorio. En este nivel se prevé además destinar un espacio para unas aulas de formación gastronómica, centradas, asimismo, en la cocina de producto local, un proyecto que ya se está trabajando con el Basque Culinary Center, lo que contribuirá a reforzar el carácter distintivo del producto local.

    La segunda y última planta de Pescadería tendrá una estructura similar a la primera. En este caso, se reservan 980 metros cuadrados para el centro de salud, mientras que los mil restantes acogerán instalaciones deportivas.

    Potenciación del comercio local

    La actuación en la que está trabajando el Ayuntamiento para subir el mercado tradicional a la cota de la calle parte de la base de que este cambio redundará en una potenciación del comercio local. Su nueva ubicación permitirá dar una mayor visibilidad al mercado tradicional, al tener una mejor accesibilidad, lo que incidirá en un impulso del llamado “producto de kilómetro cero”, el de los productores locales. A día de hoy, el mercado tradicional cuenta con 46 asentadores.

    Con esta nueva distribución, el equipo de gobierno pretende conjugar los intereses de los vecinos, que contarán con una dotación moderna y adaptada a las necesidades del barrio como son el ambulatorio y el espacio deportivo, al tiempo que se da un impulso a un espacio emblemático en la ciudad como es el mercado tradicional, generando con ello un nuevo modelo comercial ligado al producto local de calidad, lo que permitirá que el mercado adquiera un protagonismo y visibilidad mayores en el conjunto de la oferta comercial de la ciudad.

    La actuación de Pescadería se está desarrollando desde el Ayuntamiento donostiarra con el nuevo concesionario y con el Departamento de Salud del Gobierno Vasco. La empresa Baika ya ha suscrito el correspondiente contrato privado de cesión de la concesión administrativa con los anteriores titulares y ha solicitado la preceptiva autorización al Consistorio, lo que le permitirá asumir plenamente la titularidad de la concesión.

    Por su parte el Ayuntamiento trabaja con los servicios municipales las nuevas condiciones que tendrá la concesión al incorporar parte de los espacios de Pescadería que fueron excluidos en su día de la concesión, para lo que se realizará un informe económico que determine las nuevas condiciones económicas derivadas de la modificación del ámbito de la concesión.